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sábado, 30 de abril de 2016

ENTRENÁNDOSE PARA DIRIGIR EN LA POLÍTICA (III)

Un resumen ejecutivo.










DIRIGIR Y SU APRENDIZAJE

·        Dirigir una organización es una práctica que se aprende primordialmente de la experiencia y que está enraizada en el contexto. No hay un modo mejor de dirigir, depende de la situación.
·        La función del ejecutivo es reconciliar fuerzas, instintos, intereses, condiciones e ideales en conflicto. Dirigir depende, sobre todo, de encontrar el gusto a jugar permanentemente con ellos. Si no se encuentra ese gusto o se ha perdido, es mejor, no pretender dirigir.
·        Dirigir bien en cada situación por la que se puede pasar requiere, no tanto tener un repertorio de conocimientos y comportamientos aprendidos de una vez para siempre, sino ser capaz de aprender – y desaprender – en cada momento lo que la situación concreta demande.
·        Y lo que favorece este aprendizaje es aprender a aprender prácticas. Este aprender a aprender se va a desarrollar a impulsos de ensayos (banda/orquesta), entrenamientos (equipo deportivo), hasta ser capaz de reflexionar mientras se actúa en pocos segundos.









DIRIGIR EN LA POLITICA LOCAL

·        En la política local se entrecruzan varios ámbitos para dirigir:
*El partido, su ejecutiva y sus activistas, coaligándose con los líderes de los votantes.
* El gobierno en coalición con los partidos que lo integran.
* La administración y sus directivos.

·        Los políticos pueden ocupar posiciones que impliquen dirigir el conjunto de los ámbitos, o sólo alguno de ellos, o no dirigir la organización sino limitarse a sacar adelante un empeño concreto. A la hora de plantear los aprendizajes para aprender a dirigir tendremos que estudiar qué tipo de aprendizajes podrían interesar a los diferentes tipos de políticos y cuáles serían específicos para los que asumen – o convendría que asumieran – dirigir todos los ámbitos.
·        La política no es una actividad regular, como un trabajo administrativo más o menos normalizado. Este tipo de trabajo singular, colectivo y no repetitivo que es la política, es del tipo de lo que se conoce como procesos de proyecto, a diferencia de los proceso regulares. Los proyectos del mundo público pueden ser operativos o estratégicos, en función de la cantidad de incógnitas/conflictos que contengan.
·        Las instituciones locales son organizaciones para conseguir resultados. Dirigir para hacer una organización que consigue resultados pasa por: compartir una visión de la realidad incluidos los intereses de los actores y las metas colectivas, definir y diseñar la tarea eficaz para alcanzar las metas, entrenar a los actores en la práctica eficiente de laparte de la tarea que les corresponda.



DIRIGIR Y NO DIRIGIR


·        Dentro de la gran cantidad de diferencias en la maneras de dirigir que demandan la gran cantidad de diferencias en las situaciones que se viven en la política, lo único que pueden tomarse como una pauta general es, precisamente apreciar acertadamente cuál es cada situación- interna y externa -, preparar cuál es la práctica adecuada para ella y evaluar cada vez si se consigue lo que se propone, siempre que se haya propuesto.
·        Hay evidencia de sobra sobre el hecho de que mantener unos resultados políticos a medio plazo, viene acompañado por un liderazgo político sostenible en la comunidad y un gobierno dominante en la administración.






LO QUE HACE NECESARIO EL ENTRENAMIENTO PERMAMENTE

·        ¿Qué es lo que hace fata aprender? Cómo gobernar y dirigir los partidos y las instituciones públicas. Estos cómos no son ideas ni conocimientos sino sobre todo nuevos comportamientos, prácticas de interacción entre los componentes del capital social partidario, valores que se materializan en comportamientos y prácticas.
·        Aprender comportamientos/prácticas no es una cuestión que se lleve a cabo en aulas de corte escolar o académico. Se requiere entrenamiento sobre el terreno en que tiene lugar la acción, preparando/ensayando las acciones decisiones y evaluando los resultados que se obtienen de ellas. Esto puede empezar con la ayuda de entrenadores externos, con vistas a que gobernantes y directores adquieran su autogobierno personal. Este autogobierno personal contribuye a que cada personas de las mencionadas sea capaz de superar prácticas burocráticas por otras emprendedoras que les pemrita ser capaces de innovar autónomamente, en lo necesario,sus comportamiento/practicas/valores y ayudar a otros a que aprendan a su vez.
·        En el bien entendido que estamos hablando  de realidades que “no están quietas” y que, por consiguiente, el liderazgo de las mismas requiere una comprensión cambiante del pasado, presente y futuro y un permanente aprendizaje sobre ello.
·        Dirigir requiere emplear mucha energía en ello, y su práctica puede erosionar, frecuentemente, la motivación y tensión prestasen hacerlo, y, especialmente, en detectar y corregir a tiempo las desviaciones sobre lo que se prevé inicialmente. Cabe, pues, pensar, en formatos de entrenamiento permanente, próximos a los entrenamientos deportivos o a los ensayos de la ejecución musical – lo más próximos, en este caso, a los ensayos de una banda de jazz.








CONOCER, COMPRENDER Y DISEÑAR LA ORGANIZACIÓN POLÍTICA Y ADMINISTRATIVA.


·        Entrenarse bien requiere conocer y comprender de antemano a qué se juega. En nuestro caso, se juega a dirigir unas organizaciones políticas y administrativas para conseguir resultados políticos – votantes, donantes, voluntarios. Luego, se requiere conocer y comprender bien, las organizaciones políticas y administrativas, lo que es dirigirlas y qué son esos resultados – votantes, donantes y voluntarios – y cómo se ganan o se pierden. Y, a partir, de ello cómo se diseña las organizaciones que queremos.
·        El aprendizaje político consta de dos partes: la sensibilización/formación en la que se llega a conocer cuál es el juego (“qués”), y el entrenamiento donde se adquieren, mantienen y desarrollan las prácticas que consiguen los resultados (“cómos”).
·        En líneas generales la sensiblización y la formación a organizar/dirigir puede comenzar por lecturas, seminarios, conversaciones. Pero si tenemos es cuenta e carácter situacional de estas cuestiones se necesita además una aproximación que proporcione el dominio de las organizaciones concretas que se trata de dirigir.
·        El estudio de la Organización Política y Administrativa de un Ayuntamiento y su Municipio.

Durante hace tres legislaturas venimos experimentando unos trabajos de consultoría/ entrenamiento en ayuda a nuevos gobierno a dotarse de las reglas y sistemas organizativos – estructura y modos de funcionamiento – adecuados al entorno, sus propósitos y al desarrollo de las prácticas de los actores en presencia. El primer año de un nuevo  mandato suele considerarse oportuno para llevar acabo una evaluación del estado del mandato terminado y estudiar la manera de abordar el nuevo.
Puede ser un buen momento para poner de manifiesto algunas hipótesis que conviene descartar, y cuando nuevos grupos políticos entran en el gobierno, revisar las hipótesis que han venido manejando en la oposición, a la luz de las nuevas oportunidades.

Introducir esta práctica de evaluación y revisión periódica proporciona a los gobiernos locales una oportunidad de ir adquiriendo capacidades de aprendizaje permanente sobre una variablr muy relevante de su potencial de realización: el modo en que dispone de sus recursos humanos y materiales , una cierta “objetividad por medio de su organización.

Es costumbre bastante normal llevar a cabo este estudio inicialmente con ayuda de un consultor/entrenador externo que aporte experiencia, una cierta “objetividad” al proceso y añada cierta seguridad a las decisiones del os responsables, iniciando sus entrenamientos

El consultor elabora inicialmente un modelo previo que recogerá los objetivos que se pretende lograr con s cambios pensados que se discute con el gobierno y se utiliza en las primeras entrevistas personales.

Con el resultado de los estudios de documentos y entrevistas personales, el consultor elabora un modelo detallado que concretas los diseños de los cambios que se proponen llevar a cabo. En este período se llevan a cabo sesiones de formación, ligadas a mejorar la capacidad de análisis y debate de los cambios.

Al mismo tiempo se elabora un proyecto de implantación que sitúa las acciones de cambio en el tiempo, concretándolas en acciones de cambio de la estructura, acciones de cambio/asignación de personas, acciones de entrenamiento en nuevos comportamientos, acciones de rediseño de los sistemas de gobierno.

Llevar a cabo un trabajo de este tipo, en la medida que requiera ser encargado por un gobierno. Requiere que existe entre los miembros de éste un tipo de coalición de crecer juntos y que el trabajo recoja las necesidades de crecimiento de todos sus miembros.

En el próximo documento, trataremos en detalle dos proyectos de especial relevancia para dirigir:

·        El dominio y control de la tarea y

·         los proyectos de entrenamientos para dirigir

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Leer + en otras entradas de este blog y en www.marcoslekuona.net/eventos
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En la jornada PRÁCTICAS DE GOBERNANZA EFICAZ se ofrecen propuestas y documentación para desarrollar las reglas y los sistemas de gobierno.


martes, 26 de abril de 2016

ENTRENÁNDOSE PARA DIRGIR EN LA POLÍTICA (II)

ESTRATEGIAS PARA APRENDER A DIRIGIR CONSCIENTEMENTE LA POLÍTICA







Gobernar, dirigir, gestionar y otras contingencias



No hay que caer el error, tantas veces cometido al tratar de dirigir tanto en el mundo público, como el privado, de poner el énfasis en encontrar unas pautas de actuación de validez general. No hay una manera de dirigir mejor. Dirigir bien depende de la situación del entorno como del propio director.

En la realidad, no hay dos puestos que exigen dirigir, ni siquiera dos días de la misma persona, que sean iguales.

Una institución local lleva a cabo actividades muy diferentes entre sí, que requieren diferentes maneras de dirigir, si bien políticamente podrían medirse en común y priorizarse, si se tiene la capacidad de apreciar el valor público que generan para los ciudadanos. (“Qué, para quién/con qué coste” 

En una misma institución nos encontramos la necesidad de definir y priorizar las actuaciones, de ejecutar con cierto nivel de eficiencia esas actuaciones, de coordinar unas actuaciones con otras, de evaluar el impacto de las actuaciones. Y todo eso no siempre se lleva a cabo ni funciona de un modo jerárquico, según fijan las normas. De hecho, con mucha frecuencia, hay personas que ejercen un poder autónomo en orden a lo que consideran son sus propios intereses. Y en ese sentido, conseguir alinearlos recursos y esfuerzos disponibles alrededor de un política puede convertirse en un proyecto de gobierno de quienes ocupan la cúspide de la organización – el alcalde y su gobierno.


Lo único que puede tomarse como una pauta general, es precisamente apreciar acertadamente cuál es cada situación – externa/interna – preparar cual es la práctica adecuada para ella y evaluar cada vez si se consigue lo que se propone, siempre que se haya propuesto.






Dirigir y no dirigir


Lo cierto, es que podemos afirmar que proponerse dirigir no es un empeño fácil en estas instituciones. Y que es muy natural que los políticos se sientan inclinados más a jugar el papel de un influyente poderoso para conseguir unas cuantas prestaciones que les interesa de la institución que a asumir el esfuerzo de conseguir desarrollar y mantener un elevado nivel de realización de la misma.

Por contra, hay evidencias de sobra sobre el hecho de que mantener unos resultados políticos a medio plazo, viene acompañado, por un liderazgo político sostenible en la comunidad y un gobierno dominante en la administración. A esto hemos venido etiquetando como gobernanza eficaz. Y ello implica llevar acabo buenas prácticas de dirigir para coaligar el partido con el gobierno/grupo municipal y ambos con los líderes de opinión de los votantes; para coaligar los partidos que forman el gobierno; para coaligar el gobierno con la administración.   


Lo que obliga al entrenamiento permanente


La magnitud y la extensión de los cambios que se hacen necesarios  deducidos  de los dos últimos ciclos electorales, permite decir que, probablemente, nunca ha sido mayor que ahora la necesidad de aprender para los políticos, y, en general, para todas las personas que quieren ejercer algún tipo de autoridad. Vistos con perspectiva, la transición democrática de los setenta/ochenta, requirió menos cambios de comportamientos que la crisis que vivimos.

Lo que debería quedar fuera de toda duda es que los cambios que se han producido y las malas prácticas que pueden observarse como causas de resultados políticos negativos, prohíben mantener esas prácticas y obligan a que los gobernantes y los dirigentes de los partidos, se aseguren que van a contar con tiempo y recursos para los nuevos aprendizajes. Porque practicar con cierta eficacia comportamientos en los que no se tiene suficiente experiencia previa, requiere aprendizajes.  

Concretándonos a entornos próximos, y sin perjuicio de un desarrollo más detallado después, podemos considerar tres campos de aprendizaje urgentes:
* La capacidad para coaligarse, sin la que no se llega a mayorías estables para gobernar, de lo que tenemos una buena cantidad de ejemplos reales.
* El cambio de juego que comporta el paso de la abundancia a la escasez.
* La política como conversaciones, escuchar, preguntas, compromisos, más que discursos, argumentarios, ponencias, aplausos.


Pero no estaríamos acertando con el tratamiento si, antes, no ajustamos el significado de la palabra aprendizaje con  relación a lo sucede en la práctica.
¿Qué es lo que hace falta aprender? Cómo gobernar y dirigir los partidos y las instituciones públicas de manera que, en unos casos, grupos que han ganado mayorías no las vayan a perder en las siguientes elecciones, y en otros, que grupos, “enjaulados” en sus minorías o habiendo perdido sus mayorías, puedan mejorar su situación en esas próximas elecciones.

Estos cómos no son sólo ideas ni conocimientos a adquirir sino sobre todo nuevos comportamientos, prácticas de interacción  entre los componentes del capital social partidario, valores que se materializan en comportamientos y prácticas.

Aprender comportamientos/prácticas/valores no es una cuestión que se lleve a cabo en aulas de corte escolar o académico. Se requiere entrenamiento sobre el terreno en que tiene lugar la acción, preparando/ ensayando las acciones y decisiones y evaluando los resultados que se obtienen de ellas. Esto puede empezar con la ayuda de entrenadores singulares, con vistas a que los gobernantes y directores adquieran su autogobierno personal. Este autogobierno personal contribuye a que cada persona de las mencionadas sea capaz de superar prácticas burocráticas por otras emprendedoras que les permita ser capaces de innovar autónomamente, en lo necesario,  sus comportamientos/ prácticas/ valores, y ayudar a que otros los aprendan a su vez.


Las prácticas de dirección consciente, que fundan el liderazgo de los gobernantes y dirigentes, no tienen que ver con habilidades de imposición, persuasión o coacción, típicas de la dirección burocrática, basada en el control. El mejor liderazgo procede de comprender la situación global que se vive, descubrir anticipadamente en ella la acción que puede resultar más satisfactoria para todos los implicados, diseñar las tareas eficaces para ejecutar la acción y asegurar los entrenamientos para que los actores las lleven a cabo eficientemente. En el bien entendido, que estamos hablando de realidades que “no están quietas” y que, por consiguiente, el liderazgo de las mismas requiere una comprensión cambiante de visiones del pasado, presente y futuro y un permanente aprendizaje.

Ahora bien, dirigir requiere emplear mucha energía en ello y su práctica puede erosionar, frecuentemente, la motivación y la tensión puestas en hacerlo, y especialmente en detectar y corregir a tiempo las desviaciones sobre lo que se prevé inicialmente.

Cabe, pues, pensar en abandonar los formatos formativos de corte exclusivamente intelectual/escolar y pensar en otros más próximos a los entrenamientos deportivos o a los ensayos de la ejecución musical.

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En la jornada PRACTICAS DE GOBERNANZA EFICAZ hay la oportunidad de reflexionar y obtener documentación sobre entren arse para dotarse de reglas y sistemas de gobierno que ayuden a dirigir la coalición gobierno/partido, la coalición de partidos que forman un gobierno y la coalición gobierno/administración.