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jueves, 16 de junio de 2016

COMO GANAR Y NO PERDER VOTANTES (II)

Tres tareas del activista/líder político que los líderes de los votantes pueden esperar, para coaligarse con ellos:

(La manera más sostenible de aumentar/mantener votantes, donantes y voluntarios, es coaligarse con los líderes de opinión de los votantes -aproximadamente un 10% de los mismos)




·        Escuchar hasta comprender bien, ayudando a que su interlocutor se comprenda bien y comprenda la dimensión social de sus demandas. No se trata de responder a “cartas a los reyes magos” individuales, sino de liderar procesos en los que los votantes lleguen a acuerdos sobre necesidades colectivas priorizadas, en las que encuentre una mejora de su calidad de vida, no sólo material, aunque también.

     A este respecto, merece la pena recordar lo que sobre la "averiguación y escucha humilde" mencionábamos en la entrada anterior. Y también el papel clave del activista/líder político  en lograr la priorización y el consenso sobre las necesidades de diferentes grupos en el barrio.


·        Empoderar su influencia en las cosas que pasan, primero en las decisiones del partido, y después en lo que hacen las instituciones, a través de la manifestación de sus necesidades colectivas priorizadas, y la presión de la acción directa colectiva para que sean tenidas en cuenta y atendidas.

    Coaligarse no radica tanto en ponerse de acuerdo en palabras, cuanto a hacer juntos que algo pase. Pero los líderes de opinión, no son ni les gusta ser escuderos de los políticos. Les gusta tener protagonismo en lo que se consigue para fortalecer su liderazgo entre los votantes. A cambio puede la ayuda de su liderazgo con nuestros votantes. 

     Los líderes de opinión de los votantes será conveniente que formen parte del capital social partidario. Como tales,tendrían que desempeñar algún papel en las decisiones políticas, como la elección de candidatos por primarias abiertas, los grupos de trabajo de proyectos estratégicos, la priorización de actividades, la evaluación de prestaciones de los servicios municipales.  


·        Ejemplificar en sus prácticas los valores que predica, aceptando las críticas en debates colectivos, como una contribución a la necesaria evaluación que  todos los lideres del partido, empezando por los lideres de sección electoral y barrio, tienen que llevar a cabo periódicamente, en la línea de una dirección política consciente.

     Una buena parte de la desafección política procede de la incongruncia entre los valores que predican los partidos y las prácticas de sus miembros, sobre todo de los dirigentes. Cuando esto se da en activistas que tienen que actuar abiertamente tal incongruencia puede arruinar sus coaliciones.

     Los diálogos sobre valores/prácticas deben introducirse entre activistas y entre éstos y líderes de opinión de los votantes, como herramienta de limpieza para mantenerse coaligados.

      


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Leer + en otras entradas de este mismo blog.
SEMINARIOS: Conversando para coaligarse; Escuchar y contar historias; Prácticas de gobernanza eficaz; Claves de eficacia de una campaña electoral

viernes, 11 de abril de 2014

ACTIVISTAS/MILITANTES ACTIVOS: ASEGURAR LOS RESULTADOS POLÍTICOS



 Vamos a llamar así a todos los militantes, sea cual sea su posición jerárquica o funcional, que quieren asumir la responsabilidad de asegurar, por su acción personal, unos resultados políticos del partido, en términos de votos y voluntarios. Es decir, que no están esperando que sea un gran líder, un proyecto impactante, una campaña ingeniosa, o una coyuntura nacional/estatal favorable, los que aseguren esos resultados.
Aplicar al sustantivo “militante” el adjetivo de “activo” puede sonar a redundancia, aunque cualquier persona que conozca la realidad de los partidos de izquierda sabe lo que se quiere significar con ello. En otros momentos y en partidos de otros países, se ha utilizado y se utiliza el término “activista” para designar lo que aquí queremos decir. Finalmente, lo que importa, no es cómo lo llamemos, sino los comportamientos políticos que se trata de lograr, con el fin de asegurar los resultados políticos: comprometerse íntimamente a asegurar esos resultados en un ámbito delimitado y en el que, mejor, sea posible comprobar si esos objetivos se han logrado. El ámbito donde mejor se cumplen estas condiciones es la sección electoral, y el conjunto de secciones electorales que hay en un barrio.


 Asegurar los resultados políticos

La manera más eficaz de asegurar los resultados políticos en encuentra en orientarse a los votantes, en una interacción continuada que tiene por objeto producir un intercambio de compromisos.
Al partido le conviene no sólo que sus votantes actuales se comprometan a volver a votarlo. También le conviene que le defienda y promueva en su entorno; que preste ayuda para identificar otros votantes actuales y potenciales, para conservar a los primeros y conquistar a los segundos; que, en algunos casos, aporte fondos; que acepte emplear tiempo en comunicaciones en dos sentidos con el partido –identificar y priorizar necesidades, evaluar la actuación el partido y la institución,…Hay una gran diferencia en los resultados, entre situaciones en que los votantes votan pasivamente, o por “descartes”, o “tapándose la narices” y las situaciones en que se ha conseguido que un porcentaje significativo de votantes se vaya comprometiendo a los comportamientos mencionados más arriba. El votante no es, en este caso, receptor pasivo de mensajes unidireccionales standard, sino el interlocutor activo, cuyo compromiso de acción estamos buscando.
Los compromisos de los votantes serán consecuencia de un intercambio con compromisos del partido. Los compromisos del partido radican en cumplir su misión constitucional de contribuir a formar y manifestar la voluntad política de sus votantes. Para el intercambio es necesario que el partido comparta con sus votantes las conversaciones de ellos, y las narraciones donde comentan entre sí cómo las actuaciones públicas inciden en su calidad de vida.
El intercambio de compromisos sólo se realiza de un modo firme como resultado de comunicaciones continuadas en dos sentidos entre personas  singulares, votantes actuales y potenciales/militantes activos del partido, Compartir conversaciones y narraciones, con vistas a intercambiar compromisos se realiza con más seguridad si los interlocutores comparten estilos de vida similares. De modo que habrá que escoger con cuidado los interlocutores del partido que deben serlo de grupos específicos de votantes, si se quiere evitar el riesgo de que la comunicación no tenga lugar o lo sea dificultosamente.
A través del proceso continuado de comunicación en dos sentidos, el partido puede avanzar compromisos que producen los compromisos de los votantes actuales y potenciales. Los compromisos del partido se van concretando en la prestación de servicios políticos – que ayudan a tomar decisiones a los votantes: encuentros, priorizaciones, información y formación política,… -, en la solución de problemas concretos priorizados, la adaptación de proyectos en marcha, el consenso sobre un proyecto de futuro del barrio/municipio, a partir de los valores y preferencias de los votantes, captados por métodos narrativos.






Papel

En este sentido, el activista tiene un papel relevante en,

·        Escuchar hasta comprender bien, ayudando a que su interlocutor/votante se comprenda bien y comprenda la dimensión social de sus demandas. No se trata de  responder a “cartas a los reyes magos” individuales, sino de liderar procesos en los que votantes lleguen a acuerdos sobre necesidades colectivas priorizadas, en las que encuentren una mejora de su calidad de vida, no sólo material, aunque también.
·        Empoderar su influencia en las cosas que pasan: primero en las decisiones del partido y después en lo que hacen las instituciones, a través de la manifestación de sus necesidades colectivas priorizadas, y la presión de la acción directa colectiva para que sean tenidas en cuenta y atendidas.
·        Ejemplificar en sus prácticas los valores que predica, aceptando las críticas en debates colectivos, como una contribución a la necesaria evaluación que todos los líderes del partido, empezando por los líderes de sección electoral y barrio, tienen que llevar a cabo periódicamente, en la línea de una dirección política consciente.







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Estos temas se profundizan en los seminarios "Activismo/ Liderazgo Políticos", en otras entradas de este blog, y en los libros "Revitalizando el partido" y "Cómo Ganar (y perder) Votantes" 






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martes, 8 de mayo de 2012

CONVERSACIONES PARA ASEGURAR RESULTADOS POLÍTICOS (I)

Hacer política de conversaciones, escucha, preguntas y compromisos, en lugar de discusiones, argumentarios, ponencias, aplausos.


Los resultados políticos se aseguran por el compromiso (votos+apoyos) de los votantes y de los "militantes activos". La responsabilidad e implicación de votantes y militantes está demostrándose que no se consiguen con comunicaciones unidireccionales de los políticos. A la comunicación política le está faltando para ello una fuerte dosis de escucha y preguntas que es lo que la convierte en conversaciones políticas, porque da posibilidad tanto a la implicación como al desacuerdo. En los encuentros entre dirigentes/gobernantes, militantes y votantes, hay que introducir, además de la actitud escuchadora, preguntas ambiguas, personales y estresantes que puedan dar lugar a respuestas no correctas y que eviten respuestas de superioridad paternalista por parte de los que dirigen.

Para ello, es necesario abandonar los esquemas simplistas de comunicación política al uso, más o menos basados en modelos de comunicación publicitaria de los productos de consumo, en alianza con las actitudes autoritarias o de despotismo ilustrado de los políticos.

En su lugar, los ocupantes de las estructuras partidarias e institucionales del capital social partidario - los "militantes activos", los cuadros, cargos públicos y candidatos, asesores, directivos y técnicos - han de aprender a introducirse en los entornos donde tienen lugar las conversaciones de sus votantes entre sí y con sus líderes de opinión, y a generar nuevos encuentros de conversación y, al mismo tiempo de prestación de servicios políticos.

En este sentido, los partidos políticos deben ser ,más que una mezcolanza de "ateneo" y de máquina clientelar, una institución social para la formación y manifestación de la voluntad política de sus votantes; es decir una "empresa - no de negocios sino - de prestación de servicios políticos": priorización colectiva, "el barrio/municipio/comunidad que vivimos/ que queremos", negociaciones y construcción de consensos.

La prestación de esos servicios se hará por medio de conversaciones que buscan el compromiso y que, por consiguiente contienen la dosis necesaria de escuchar y preguntar. Las conversaciones políticas responden a diversas situaciones de relación entre los que conversan - las diferentes situaciones de los votantes y militantes en sus procesos de decisión - y a diversos contenidos que tienen que ver con el grado de implicación que se puede esperar: invitación, posibilidad, propiedad, disentimiento, compromiso, apohttps://docs.google.com/file/d/0Bzevho59nIOaXy1jTlplZldmb1k/editrtación.

Todo ello, pues, muy alejado de los esquemas simplificados adrede de slogans, argumentarios y discursos.

¿Cómo ir haciendo esto?
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Leer  + en www.fcampalans.cat/uploads/publicacions/pdf.comoganaryperdervotantes_def.pdf
y en la agenda de www.marcoslekuona.net REVITALIZANDO EL PARTIDO. (Resumen I, II,III)

https://docs.google.com/file/d/0Bzevho59nIOaXy1jTlplZldmb1k/edit, enlace para la adquisición de éste y otros Cuadernos de Trabajo para Cargos Públicos y sus Asesores

domingo, 22 de abril de 2012

CONVERSACIONES POLÍTICAS, APRENDIENDO A MANTENERLAS


La vida de un partido político se mantiene y desarrolla en base a conversaciones – comunicaciones en dos sentidos – tanto entre los miembros formales de la organización, como entre éstos y el entorno de que se nutre – votantes, donantes, voluntarios – y entre los que forman su entorno.

La desafección política – con su derivada de las tasas altas de abstención -, la disminución del número de los militantes y la desmovilización de una buena proporción de los restantes, que se puede observar en algunos partidos, son fruto de una comunicación unidireccional y burocrática de consignas, argumentarios, discursos, apariciones de los líderes y publicidad en los medios de comunicación masiva, propaganda sobre “lo buenos que somos y lo mucho que hacemos”. Estas comunicaciones remplazan a las conversaciones que darían vida al capital social partidario, contribuyendo directamente a su desvitalización.

Para revitalizar el partido recuperando las conversaciones, hemos de partir de que los votantes mantienen y forman sus opiniones políticas a través de conversaciones entre sí y con sus líderes de opinión. El partido en el camino de su revitalización, necesita que sus militantes activos sean aceptados en esas conversaciones y, también, contribuir a que esas conversaciones tengan lugar prestando servicios políticos, convocando encuentros con la dirección y entre los votantes, explorando valores a través de anécdotas y relatos que permitan identificar “el barrio/municipio que queremos”, sesiones de “dar sentido” a la narraciones y diagnosticar la satisfacción de los votantes ante las prestaciones públicas, diseño colectivo del “barrio/municipio que queremos”, sesiones de priorización colectiva de necesidades y propuestas, construcción de consensos.

Sobre las prácticas de comunicación más habituales en esos partidos, sus militantes activos, y sobre todo sus líderes, tendrán que aprender a escuchar de un modo activo, a preguntar antes de afirmar, y también, y no menos sino más importante, a elaborar la respuesta política a partir de los valores de los votantes. La “política de abajo arriba” es algo más que un slogan oportuno, sino un conjunto de prácticas de acción y decisión que pueden aprenderse.
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Leer + en 
www.marcoslekuona.net/agenda/revitalizando el partido
www.fcampalans.cat/uploads/publicacions/pdf/comoganaryperdervotantes_def.pdf