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viernes, 25 de marzo de 2016

INTRODUCCION A LA PRÁCTICA PARA ACTIVISTAS/LIDERES POLÍTICOS XV

GOBERNANZA EFICAZ, COALIGARSE Y DOTARSE DE REGLAS Y SISTEMAS DE GOBIERNO











Un gobierno/grupo político es normal que aspire a llegar a practicar una gobernanza eficaz  que le asegure mejorar/no perder resultados en 2.019

Su capacidad de coaligarse le va a proporcionar la base de poder con que proponerse su acción política. Y esa base será en la práctica mayor o menor, según cu capacidad de superar algunas de las serias deficiencias con que se está encontrando en la institución de la que se ocupa.

Peligrosamente, algunas de estas deficiencias institucionales se han confundido con prácticas pretendidamente normales. Se corre el riesgo, de creer que se trata de una situación que no se puede cambiar, máxime cuando algunas de ellas corresponden a prácticas también deficientes en la sociedad.

Prácticamente, podemos agrupar para su tratamiento estas deficiencias en dos grandes ejes:

  • El exceso de personalismo y falta de reglas pactadas, en la acción de los politicos – tanto alcaldes, como concejales y altos funcinarios, que con frecuencia actúen en político - ; el poco prestigio del derecho convertido demasiadas veces en arma de luchas internas, acaba situando a los gobiernos y administraciones locales en entornos donde predomina la arbitrariedad, las irregularidades administrativas, y como consecuencia la corrupción de mayor o menor intensidad.
  • El débil peso y utilización de los criterios de creación de valor público/eficiencia a la hora de tomar decisiones sobre la actividad municipal. Así no es difícil encontrarse con infraestructuras y equipamiento infrautilizados, prestaciones demasiados caras y servicios que nadie o muy pocos han pedido. Cuando a eso se añade una ineficiente gestión de los ingresos – impuestos, tasas, precios públicos, subvenciones - , se explican los déficits difíciles de resolver.


Superar estas deficiencias, resulta complicado, si se piensa que, con frecuencia, los funcionarios que deberían velar por estos valores, han contribuido a las mismas. Si los políticos quieren cambiar el funcionamiento de sus instituciones, tendrán que crear sus propios criterios y dotarse de recursos  - reglas, sistemas, apoyo – para ello.

     





En respuesta a los dos ejes enunciados arriba, podríamos proponer estos dos colecciones de reglas, sistemas y apoyos:

  • La aplicación del derecho de un modo inteligente, propone aprender a interpretar correctamente –y no únicamente por una sola persona - el conjunto del sistema jurídico y no la literalidad de un precepto legal, y a elaborar normas específicas de aplicación efectiva de la legislación en cada institución. Y aplicar todo esto a las lagunas de legalidad y menos eficacia en materias como el urbanismo, la contratación administrativa – con pliegos de condiciones técnicas muy insuficientes- , la función pública y la gestión económico- financiera.
  • Dotarse de sistemas de gobierno – presupuestos anuales, planes cuatrienales y proyectos estratégicos, partiendo de cómo aprender unas prácticas presupuestarias que permitan definir el “qué/ para quién/con qué coste”, trabajen la base presupuestarias de un modo funcional y analítico, y la reduzcan antes de ampliarla. Todo esto pautado en una norma de eficacia y eficiencia de la institución, consensuada.


Y como en tantas otras cosas, es aconsejable acercarse a aquellos ayuntamientos que no adolecen de estas deficiencias e identificar que tipo de prácticas han producido que no las sufran.


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Profundizaremos en estas cuestiones, de las reglas y los sistemas de gobierno, en la 5ª edición de la Jornada PRACTICAS DE GOBERNANZA EFICAZ, en Valencia los días 1/2 de abril. Ver detalles en los eventos de Facebook

INTRODUCCION A LA PRACTICA POLÍTICA PARA ACTIVISTAS/LIDERES POLÍTICOS XIV

ENTRENÁNDOSE EN EL ARTE DEL ACTIVISMO/LIDERAZGO POLÍTICO







El Arte del Activista/Líder Político radica en sus prácticas de ir conversando para coaligarse. No son éstas unas prácticas que se adquieren de una vez para siempre, porque las interacciones dentro de las que tienen lugar suelen variar a lo largo de los procesos de decisión de votantes, donantes y voluntarios. 

No se trata, pues, de aprenderse un manual o un reglamento de juego – como sucede igualmente en la práctica del deporte. El buen arte, depende del grado de entrenamiento que mantiene en el activista/líder su interés por los demás, su capacidad de preguntar y escuchar, y de proponer hacer juntos algo que hace que, para los interlocutores, el mañana sea mejor que ayer. O sea, coaligarse.

Las interacciones en que el activista se mueve, pueden afectar a su autoestima y poner en causa su capacidad para liderar situaciones. Por eso, no es aconsejable dejar el ejercicio de las conversaciones para coaligarse a la espontaneidad del activista. Antes bien, este trabajo debe someterse a una disciplina – no burocrática, por supuesto – de reflexionar sobre las prácticas, discriminar las malas de las buenas, y entrenar la sustitución de unas por otras.

Esta disciplina la va adquiriendo el activista con la ayuda sobre su práctica de un entrenador (un “buen práctico reflexivo”, como deseable) que la va a acompañar, hasta que sea capaz de hacerlo él solo, gracias a los aprendizajes alcanzados, que han hecho de él también un “buen practico reflexivo”. Los entrenadores pueden diseñar reuniones de grupo de aprendizaje  para completar su acompañamiento personal.

En los casos en que la dirección quiera incorporar al desarrollo del partido la práctica de los diálogos sobre valores/prácticas, será oportuno coordinar esta práctica con la de las conversaciones para coaligarse.









PASOS

El buen jugador, el buen práctico, tiene que querer dar el paso de iniciar su segunda carrera, la de entrenador, dejando el protagonismo de ejecutar los partidos a otros  jugadores.

Este posible paso a entrenador, debería venir ayudado a su vez por un entrenamiento. El buen práctico que sabe jugar no tiene por qué saber entrenar. Antes, podríamos asegurar que su éxito como jugador puede provocar algunas  actitudes que de no cambiarlas  puede  dificultar la tarea de entrenar a otros.

Entrenar a un buen práctico para este segunda carrera puede ayudarle  decidirse a dar el paso de iniciarla. Va a consistir en adquirir la capacidad de reflexionar desde y sobre sus prácticas, encontrando relaciones de las mismas sobre los resultados. Reflexionando así, el “buen práctico reflexivo”, discrimina entre sus buenas y malas prácticas personales, de modo de dotarse de un esquema de lo que podríamos llamar la tarea eficaz, formado por colecciones de narraciones, relatos, anécdotas que ejemplifican la tarea que consigue buenos resultados.

Al mismo  tiempo el buen práctico, en su evolución hacia entrenador, reflexiona sobre cómo ha aprendido sus prácticas y cómo hace para ir cambiando malas por buenas prácticas. De este modo se hace consciente de la existencia de los procesos de aprendizaje, y reconociendo sus procesos peculiares, se sensibiliza a que esos procesos pueden ser distintos en las personas a entrenar y va  acomodando su actuación de acompañamiento al modo que mejor genera aprendizajes de cada uno.

Todas estas reflexiones no tienen lugar sino contando al mismo tiempo con candidatos voluntarios a asumir el rol de activista líder político situándose en un contexto político determinado – barrio, sección electoral, votantes, líderes de opinión de los votantes, presencia y movilización de militantes y de exmiltantes, presencia y movilización de otras formaciones políticas,…

Probablemente, el mejor camino para fomentar la aparición de esos voluntarios candidatos a entrenarse como activistas/ líderes es que la dirección vaya poniendo en práctica un sistema de evaluación de resultados y prácticas, y active procesos de juego/ intercambio de compromisos/ apoyos por barrios, vecindarios y secciones electorales.


El emparejamiento entrenador/voluntarios, se hará por acuerdos personales entre ellos, construyendo un plan de mejora de la situación y de las prácticas de activista/lider, consensuado entre ellos.      



La cuestión del entrenamiento político la completamos con el entrenamiento en la gobernanza eficaz, en la 5ª edición de la Jornada PRACTICAS DE GOBERNANZA EFICAZ, en Valencia los días 1/2 de abril. Ver detalles en los eventos de Facebook. 

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martes, 22 de marzo de 2016

INTRODUCCION A LA PRACTICA POLÍTICA PARA ACTIVISTAS/LÍDERES POLITICOS XIII

UN MARCOS CONCEPTUAL PARA ANALIZAR Y COMPRENDER CADA INSTITUCIÓN EN SU PECULIARIDAD









  • COMPRENDER Y TRATAR LA RELACIÓN ENTRE POLÍTICA Y ADMINISTRACIÓN, entre Gobierno y Dirección Profesional, donde encontramos la clave de muchos problemas organizativos.
  • TRATAR SIMULTÁNEAMENTE LAS CUESTIONES DE EFICACIA Y DE LEGALIDAD, considerando que la confrontación conceptual entre ambas puede evitarse, si se buscan fórmulas operativas de alcanzar ambos objetivos a la vez, a través de un buen dominio de los instrumentos de eficacia/eficiencia y una adecuada aplicación, interpretación y normalización de la legislación.








  • Aplicar una visión sistémica de la mejora de los métodos y técnicas de trabajo de las instituciones para LOGRAR EL DESARROLLO DE UNA JERARQUÍA VIABLE ENTRE LOS DIFERENTES NIVELES DE LAS ESTRUCTURAS ORGANIZATIVAS.
  • Al mismo tiempo, ANALIZAR COMO FUNCIONAN LAS ORGANIZACIONES DESDE EL PUNTO DE VISTA SOCIAL, prestando atención a los fenómenos políticos (poder, conflicto/cooperación) y a la constitución de coaliciones maduras dominantes como un requisito necesario para diseñar e implantar cambios que mejoren la generación de valor público.
  • Finalmente, los cuatro elementos previos forman un MARCO CONCEPTUAL EN EL QUE ANALIZAR Y COMPRENDER CADA INSTITUCIÓN EN SU PECULIARIDAD,  para ayudar a los actores a hacer lo mismo, y ajustar sus propuestas, sistemas, estrcturas y procesos de cambio a cada especifica institución     

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Aplicaremos este marco conceptual en la 5º edición de la Jornada PRACTICAS DE GOBERNANZA EFICAZ, en Valencia los días 1/2 de abril. Ver detalles en los eventos de Facebook

domingo, 14 de febrero de 2016

INTRODUCCION A LA PRACTICA POLÍTICA PARA ACTIVISTAS/LIDERES POLÍTICOS XII

EN DEFENSA DE LOS ACTIVISTAS






En 2.013 publiqué en el libro COMO GANAR(Y PERDER)VOTANTES la siguiente propuesta de "una dirección política desde los militantes activos":

"Vamos a llamar así a todos los militantes, sea cual sea su posición jerárquica o funcional, que quieren asumir la responsabilidad de asegurar, por su acción personal, unos resultados políticos del partido de izquierdas, en términos de votos y voluntarios. Es decir, que no están esperando que sea un gran líder, un proyecto impactante, una campaña ingeniosa, o una coyuntura nacional o estatal favorable, los que aseguren esos resultados.

Aplicar al sustantivo "militante" el adjetivo "activo" puede sonar a redundancia, aunque cualquier persona que conozca la realidad de los partidos de inzquierdas sabe lo que se quiere significar con ello. En otros momentos y en partidos de otros paises, se ha utilizado y su utiliza el término "activista" para designar lo que queremos decir. Finalmente, lo que importa, no es cómo os llamemos, sino los comportamientos políticos que se trata de lograr, con el fin de asegurar los resultados políticos: comprometerse íntimamente a asegurar esos resultados en un ámbito delimitado y en el que, mejor, sea posible comprobar si los objetivos se han logrado. El ámbito donde mejor se cumlen estas condiciones es la sección electoral (donde el acitvista está inscrito) "


En los dos años siguientes he tenido oportunidad de trabajar con este tipo de personas en el campo y en dos seminarios - "Activismo/Liderazgo Político" y "Conversando para Coaligarse. El Arte del Activista/Líder Politico". He llegado a la conclusión de que utilizar el término compuesto "activista/líder político" va más allá de una presentación original. Propone dos pautas que hoy solo se dan en casos especiales - esos "casos desviados" donde se mantienen resultados políticos sosteniblemente -,

  • que los líderes políticos debieran proceder de activistas y seguirlo siendo de alguna manera efectiva;
  • y que los activistas, en la medida que deben ser capaces de coaligarse con los líderes de opinión de los votantes, han de ser líderes políticos - con capacidad de autogobierno y coalición - y no "soldaditos burocráticos", meramente ejecutores. Como tales deberán intervenir en las decisiones políticas de su ámbito. 
Esta propuesta no pierde de vista que la cultura política predominante en todos los partidos - con matices y "casos desviados"- es burocrática - de  control y política de arriba abajo. Y, por consiguiente, opuesta a la propuesta del activismo/liderazgo político. 






Ahora, nos encontramos con que, en estas últimas elecciones, un buen número de cargos públicos, y hasta algunos alcaldes, lo han logrado por su activismo. Si quieren seguir por este camino tendrán que aprender a dominar la organización institucional y a transformarla hacia fórmulas post-burocráticas que tendrán que inventar. Pero frente a ello, se van a encontrar con una mayoría de compañeros, de funcionarios y hasta de ciudadanos cuya cultura y hábitos son burocráticos, que no sólo se resistirán sino que les atacarán.

Los cargos activistas necesitan defenderse, al mismo tiempo que se dotan de apoyos e instrumentos para aprender lo que necesitan. A este respecto, una buena iniciativa es la constitución de redes de cargos/activistas donde sentirse acompañados y compartir experiencias. Estas redes no deberían tener ninguna presencia orgánica en las luchas intrapartidarias.

Los activistas necesitan preservar su autogobierno personal en la línea de sus valores - al servicio de los votantes, y su capacidad de coaligarse con los líderes de los votantes y otros activistas. Nada de esto gana por ostentar cargos orgánicos en las estructuras burocráticas de los partidos, más bien dirñiamos lo contrario.

Parafraseando al amigo Morin, la mariposa no debe volverse oruga. Más bien, podrá prescindir de la oruga, cuando haya alcanzado su plenitud vital. En nuestro caso, cuando haya inventado en su práctica otra manera no burocrática de dirigir la política.





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INTENTO TOMAR CONTACTO CON ACTIVISTAS INTERESADOS EN ESTAS REDES.CUALQUIER APROXIMACIÓN SERÁ BIENVENIDA (marcoslekuona@marcoslekuona.net)   .



miércoles, 10 de febrero de 2016

INRODUCCION A LA PRÁCTICA POLÍTICA PARA ACTIVISTAS/LÍDERES POLITICOS XI

ALGUNAS COSAS QUE PUEDEN HACERSE EN UNA CAMPAÑA ELECTORAL PARA NO GANAR/PERDER VOTANTES.







Es fácil observar cómo algunos partidos, en sus campañas electorales,  se empeñan en no ganar/ perder votantes.

Por ejemplo,

·        no conociendo, o no queriendo conocer, cómo se ganan y se pierden los votantes;
·        enfatizando al candidato – local, autonómico o estatal – como líder heroico o hiperlider, sin prestar atención a la capacidad de coalición con los votantes, de otros miembros de la candidatura y activistas/líderes políticos del partido;
·        tampoco prestar atención suficiente a los influyentes- líderes de opinión- de los votantes actuales y potenciales.
·        y en ese sentido, creer en el valor taumatúrgico de contactos puntuales del hiperlider;
·        hacer la “venta” de un gobierno actual y/o futuro como pauta de comunicación política;
·        dar predominio a la comunicación unidireccional;
·        manejar programas electorales como si fueran tesis de un opositor concienzudo;
·        hacer campañas cortas;
·        no ser consciente de que muchos de los recursos que no dan los resultados a corto plazo, dependen de un proyecto de su desarrollo a medio plazo.





Estas prácticas ineficaces, convertidas en ritos por la repetición no reflexionada de prácticas que fueron eficaces en otros momentos, pueden sustituirse por otras buenas prácticas. Y este puede ser un buen momento para empezar a hacerlo.




INTRODUCCIÓN A LA PRACTICA POLÍTICA PARA ACTIVISTAS/ LIDERES POLÍTICOS X

LAS REGLAS DE LA DEMOCRACIA







La democracia ha sido llamada un sistema de gobierno por discusión.

El proceso empieza con expresiones generales de preocupación y termina en decisiones concretas. [NOTA MÍA: esto sería de arriba abajo; pero otro itinerario sería empezar por decisiones concretas a la vista de cada barrio y después armonizar estas decisiones en situaciones multibarrio]. La variable independiente y soberana del proceso entero es el proceso global de la discusión

Este es un modelo idealizado de la toma de decisiones democrática. Pasa por alto el juego del poder y la influencia, la desigual distribución del conocimiento,  el bajo nivel de participación activa  los ciudadanos y muchos otros factores que figuran prominentemente en las teorías modernas de la política publica. Pero enfatiza algo que estas teorías han descuidado- el extraordinario potencial de la persuasión y la centralidad de las discusión en dos sentidos para la democracia. [NOTA MIA: El autoritarismo burocrático tiende a sustituir la discusión en dos sentidos por el impulso y control unilateral desde arriba)







La argumentación es el proceso clave a través del cual los ciudadanos y los que hacen la política llegan al juicio moral y a las elecciones de política. La discusión pública moviliza el conocimiento, la experiencia y el interés de mucha gente, al mismo tiempo que centra su atención en una gama limitada de cuestiones. Cada participante es estimulado a ajustar su visión de la realidad , e incluso a cambiar sus valores, como un resultado del proceso de persuasión recíproca. De este modo,la discusión puede producir resultados que están más allá de las capacidades de los métodos autoritarios o tecnocráticos de hacer política.

La institucionalización de la discusión  

Sin embargo, este extraordinario potencial solo puede hacerse real con la ayuda de reglas y procedimientos apropiados. Una discusión no regulada fácilmente acaba en una disputa sin final e incluso en violencia. Un cuerpo deliberativo no organizado está abierto a varias formas de disrupción, como el filibusterismo.

Para evitar o reducir estos peligros, la deliberación pública ha sido institucionalizada cuidadosamente en todas las democracia modernas. El propósito general de estos procedimientos es asegurar que se oyen las muchas opiniones sin comprometer la necesidad de llegar a una conclusión. Su importancia es tal que la historia del  gobierno democrático es, en un sentido real, la historia de los varios procedimientos inventados para institucionalizar y regular las deliberaciones públicas.



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Tomado del capítulo 1 del libro "Evidence, Argument and Persuasion in the Policy Process" (1989), de G. Majone, editado por Yale University Press, New Haven y London.

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Nuestra política, por falta de suficientes reglas y procedimientos pactados, adolece de exceso de arbitrariedad en sus actores, que es fuente de ineficacia, de mal uso de recursos y abre la puerta a la corrupción. Los políticos y los funcionarios superiores deberían aprender de aplicar inteligentemente el derecho y a normalizar las decisiones institucionales. 

jueves, 4 de febrero de 2016

INTRODUCCCION A LA PRACTICA POLITICA PARA ACTIVISTAS/LIDERES POLITICOS IX

COALIGARSE BIEN

En los años de vida política democrática que ya venimos viviendo, hay suficientes experiencias de fracasos en gobiernos de coalición como para no dar por supuesto de que lo sabemos hacer bien. 

Estas notas pretenden modestamente reflexionar sobre cómo mejorar esto si se quiere. Se trata de apuntes no muy ordenados para formar parte de un LIBRO DE BUENA PRACTICA POLÍTICA






COALIGARSE BIEN, GOBERNANZA EFICAZ, IZQUIERDA PLURAL


Me parece que merece la pena reflexionar sobre los que parecen tres factores que están contribuyendo a serias insatisfacciones que experimentan las fuerzas de la izquierda cuando gobiernan juntas (¿?), o, digamos, no les queda más remedio que intentar formar un gobierno de coalición.
Cada uno de estos factores indica unas deficiencias en las prácticas políticas de estas fuerzas de izquierdas. Y, cuando están presentes simultáneamente en una misma situación – un gobierno concreto – influyen negativamente unas sobre otras y así generan los resultados insatisfactorios evocados.
Con la cautela que todo intento de diseccionar una realidad política que es un todo formado por partes muy interactuantes y entrelazadas, podemos deducir de una observación de lo que pasa, que en los factores mencionados se pueden señalar deficiencias en las prácticas como las siguientes.
Las coaliciones de partidos para dar lugar a un gobierno estable necesitan para su gestación dedicarles más tiempo que el que habitualmente se les dedica. Los acuerdos son insuficientes, pactan más bien los acuerdos, pero no los desacuerdos, ni lo que se hará en estos casos para evitar deteriorar la imagen de la coalición y de sus miembros. Apenas se prevé un proceso específico para detectar y disolver conflictos.
Muchos gobiernos no pasan de ser gestores. Y sus políticos, jefes de jefes administrativos, que compiten con otros políticos pensando que los votantes les premiarán sólo por hacer más y mejor gestión. Mientras un gobierno y sus miembros no estén empeñados en practicar una gobernanza eficaz, es decir la acción política dirigida a sostener/mejorar los resultados políticos en términos de votos, fondos y voluntarios, es difícil que se produzca una coalición estable entre sus miembros. Y esto pasa, incluso, muchas veces en que la coalición tiene que alcanzarse entre miembros de un mismo partido.

 Entre los partidos de izquierdas, hay pocas personas que crean en la pluralidad de la izquierda como algo no indeseable, y aun, a veces, provechoso para generar los cambios de la transición que vivimos. Sin, embargo, en situaciones donde no se ve cómo la izquierda va a llegar a gobernar con la mayoría absoluta de un solo partido, sería oportuno que los partidos a coaligarse, reflexionen, por ejemplo, en que no es sostenible tener un socio que está pensando en robarle a uno la cartera. O que coaligarse viene del latín “coalescere” que significa “crecer juntos”, no uno a costa del otro. Algunos partidos de izquierdas, a veces, no saben si les conviene más pactar con otros partidos de izquierdas o de derechas –estrategia/táctica.

Creo, pues, oportuno elaborar unos soportes para que los políticos que están viviendo gobiernos de coalición de varios partidos –o están pensando en intentarlos – reflexionen, tantoen partidos como en instituciones, sobre estos factores en su situación concreta y experimenten las  nuevas prácticas y valores para generar y mantener coaliciones maduras dominantes.






Las quejas contra las coaliciones  tienen mucho que ver con que la preparación y gestión de las mismas coaliciones no se han llevado a cabo de un modo suficientemente cuidadoso.

De entrada, es interesante llamar la atención sobre que no puede darse una coalición suficientemente madura, entre unos partidos que estén pensando en crecer a costa de los votos de los otros coaligados. Hacer un pacto de cómo “crecer juntos” – que es lo que significa coaligarse – debería basarse en un estudio conjunto de los mapas electorales y de acuerdos sobre estrategias electorales que impliquen los menores conflictos entre los coaligados, y, en todo caso, que el tratamiento de estos conflictos se acuerde de antemano.

Si hay que hacer gobiernos plurales para gobernar, hay que creérselo y no es posible si los componentes guerrean entre ellos y mantiene actitudes muy negativas entre sí. Hay todavía muchos votos a conquistar entre los abstencionistas de unos y de otros, sin necesidad de crecer sólo a costa de un coaligado.


 La  negociación de la coalición, no puede limitarse a enunciar un programa conjunto y repartirse los cargos públicos y un número de puestos retribuidos.

Una buena preparación de esta negociación, requiere pensar de antemano y luego negociar algunas cosas más importantes:

ü      Definir de antemano los temas en los que no se está de acuerdo y qué comportamientos en estos casos no son contrarios a la coalición. Estas reglas deben hacerse públicas junto al acuerdo de la coalición.
ü      Los cargos institucionales no pueden estar encapsuladas. Hay demasiados temas transversales que no permiten que ciertas decisiones sean competencia exclusiva de uno. Estos temas deben identificarse y establecer reglas para las decisiones que tienen que ver con ellos. Por otro lado, no hay que olvidar que un miembro de un gobierno de coalición puede arrogarse el mérito de toda la acción de gobierno que favorezca a sus votantes, ya que la coalición es la que ha permitido sacar esas cosas adelante. Es tonto dejar que el presidente capitalice toda la acción del gobierno y sus socios sólo aquello que gestionan directamente. Porque en cambio, recibimos la reacción negativa de nuestros votantes, por las acciones de nuestro socio, disonantes con nuestras propuestas o ideología.
ü      Diferenciar los temas que se saben cómo llevar a cabo, de aquellos que contienen tantas incógnitas/conflictos que deberían ser objeto de un tratamiento conjunto por todos los miembros de la coalición antes de convertirse en un programa operativo de un Area. Un grupo de proyecto estratégico que llevara a cabo esta operación , debería estar formado por miembros de todos los partidos, así como por expertos y representantes de grupos de interés 

ü      Unas reglas de juego simples y claras deben establecer cómo se toman ciertas decisiones relevantes para todos, como las presupuestarias – incluida la transparencia que permita que todos comprendan los presupuestos y los nombramientos de cargos y cómo se usan los medios públicos de información – encuestas -  y comunicación – TV, radio y periódicos púbicos y el acceso a los medios privados, de modo que nadie saque una ventaja indebida.

Una reflexión sobre experiencias  anteriores  – y también quizá una lectura de la literatura política al respecto – puede ayudar a completar estas observaciones sobre las cosas adicionales que tiene que incluir un pacto de coalición y que deben ser objeto de la preparación de la negociación.

Un aspecto que, en todo caso, no deberá faltar es acordar cómo se gestionará la coalición, o dicho de otra manera cómo se tratarán los conflictos que, necesariamente van a surgir. Un grupo formado por miembros de los partidos que forman la coalición, con características e inclinaciones como mediadores (“brokers”) debería ser un órgano permanente, con la misión de resolver productivamente estos conflictos.

Si la premura de los plazos no permite pactar todo esto con suficiente detalle, debería de alcanzarse un acuerdo de principio y seguir negociando hasta el detalle necesario antes de ponerse a andar en el gobierno.

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<COALIGARSE,CLAVE DE LA BUENA POLÍTICA, es el título de una sesión online anunciada en este mismo blog en una entrada del 5 de abrilde 2.015. En ella puede leerse más sobre el tema y encontrar la propuesta de temario de un seminario para profundizar.